ESTO NO ES UNA BIENVENIDA, ES UNA INVITACIÓN.

En AP nos fijamos el reto de crear un blog en el que nuestro equipo experto genere temas de tu interés que hablen sobre las últimas tendencias de la Química, así como de información que permita ayudar a tu empresa a sobresalir. Nuestros Clientes nos impulsan a ir más allá, es por eso que compartimos contigo éste innovador espacio para ser más que tu proveedor, tu socio de negocios.


Equipo AP

Mostrando las entradas con la etiqueta polímeros. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta polímeros. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de junio de 2015

EMULSIONES VINÍLICAS EN ACABADOS TEXTILES

Por: Marcela Correa

Las telas que han de usarse para la elaboración de prendas, durante su proceso de fabricación pasan por muchas instancias, una de ellas es el acabado. El objetivo principal del acabado es aumentar la funcionalidad de la tela al que también le da, un valor agregado. El acabado de las telas es un proceso que se realiza para modificar su tacto, apariencia o comportamiento, ya que durante la hilatura, lavada y teñido de las fibras, éstas van perdiendo sus ceras y grasas naturales.


La industria textil hace uso de resinas sintéticas para la aplicación de los aprestos sobre las fibras textiles, actuando como meros agentes de recubrimiento externo, o como sustancias capaces de modificar la estructura interna de la fibra. El que una resina actúe como agente de recubrimiento externo o como modificante de la estructura molecular de la fibra textil, es un aspecto que viene condicionado por la relación existente entre las magnitudes moleculares de los constituyentes de la resina, y de la magnitud del canal intermicellar de la materia textil sobre la cual se aplica esa resina. Las moléculas de los polímeros que constituyen las fibras textiles están distribuidos de dos formas; como polímeros ordenados formando mallas cristalinas, o de forma desordenada como constituyentes amorfos de la fibra. Las mallas cristalinas son impenetrables a la mayoría de los compuestos químicos que no reaccionan con la fibra cuanto mayor es la magnitud molecular de éstos, mientras que el constituyente amorfo (denominado también canal intermicellar), se deja atravesar por todas aquellas sustancias cuya magnitud molecular sea inferior al suyo en el estado o solución en que aplicamos la sustancia a la fibra.

Uno de los polímeros que más se utiliza como recubrimiento externo son las resinas vinílicas en emulsión, al ser solubles en agua, o en soluciones alcalinas, lo cual facilita el método de aplicación sobre el tejido. El núcleo fundamental de esta familia de resinas es el etileno, el cual puede dar diferentes compuestos de sustitución que polimerizados por el procedimiento de emulsión del monómero producen unos polímeros cuyas emulsiones acuosas son expedidas para aplicarlas sobre las materias textiles. La naturaleza del sustituyente informa de manera decisiva las propiedades del polímero y de sus acabados. Así los polímeros hidrocarbonados saturados cuyo representante más calificado es el polietileno, son químicamente inertes, no se humedecen, presentan una película brillante, transparente, resistente, elástica y muy termoplástica, para la obtención de zarazas brillantes, o como adhesivos de tejidos.

La presencia de uno o dos átomos de cloro produce los correspondientes cloruros de poli-vinílico o de polivinilideno cuyas películas resultan rígidas y quebradizas, lo cual ha motivado el empleo de copolímeros de cloruro y acetato de vinilo que dosificados en proporciones variables, dan origen a películas más o menos rígidas con grado variable de cuerpo, que hace de estos copolímeros unos auxiliares extraordinarios en el campo de los aprestes permanentes, en donde se quiere conseguir artículos con cuerpo y cuyo grado de rigidez sea variable. Al aumentar el número de grupos de acetato, la película se hace menos rígida. El caso extremo viene dado por el empleo de acetato de polivinilo que produce  acabados de mucho cuerpo con poca rigidez. El empleo de  estos polímeros como agentes para conferir cuerpo a los tejidos, resulta más caro que cuando se utilizan los aprestos tradicionales  a base de féculas, dextrinas, colas, etc.; y la duración de los acabados es superior. Además se consiguen acabados sobre artículos de rayón viscosa o lana, (que no es posible obtener con los aparatos corrientes) sobre todo cuando se requiere dar bastante cuerpo a un artículo sin conferirle mucha rigidez.

martes, 31 de marzo de 2015

ADHESIVOS TERMOPLÁSTICOS

Por: Perla Itzel Alcántara Llanas.

Dentro de la rama de los adhesivos orgánicos, podemos encontrar una subcategoría de adhesivos termoplásticos, la que incluye a los adhesivos de diferentes bases, como polivinílicos, acrílicos o las poliamidas.

Los polímeros de vinilo son aquellas sustancias que contienen el doble enlace de vinilo o etileno no saturado. Los compuestos de vinilo que tienen aplicación en los adhesivos incluyen los ésteres de polivinilo, los acetales, el alcohol polivinílico y el poliestireno. Uno de los adhesivos más importantes en este grupo es el acetato de polivinilo (PVA por sus siglas en inglés), el cual es preparado en emulsión acuosa y polimerizado mediante catalizadores y calor. Tiene aproximadamente 50% de sólidos y se aplica principalmente sobre sustratos que ayuden a la eliminación del agua mediante absorción, es decir, en materiales con cierta porosidad. Ya en servicio, este tipo de adhesivos tiene valores de resistencia a la fluencia específicos, que están en función de la cantidad de resinas que se le añaden como plastificantes, como resina urea formaldehído. Estos adhesivos pueden encontrarse en diversas presentaciones comerciales, como soluciones o adhesivos hot-melt, emulsiones o polvos secos redispersables comúnmente utilizados en la industria de la construcción, por ejemplo, en la adhesión de hormigón viejo y nuevo. Además, estos productos tienen una toxicidad nula.

Los adhesivos acrílicos son derivados de soluciones adhesivas de ciertos ésteres, como el metil y etil metacrilatos o el etil y el isobutil acrilatos, disueltos en  algún solvente orgánico como tolueno, acetona o dicloroetileno, aunque también se pueden encontrar estos adhesivos como emulsiones acuosas. Existen diversas formulaciones que tienen aplicación en la unión de metales como el aluminio, metales con vidrio, PVC con cuero, e incluso tienen una aplicación especial en el campo de la medicina, ya que el acrílico es un material biocompatible que ayuda a conseguir las uniones entre prótesis y los huesos mediante aplicaciones de cementos óseos.

Dentro de los acrílicos, los alquil-2-cianoacrilatos forman un grupo importantes de adhesivos, con excelentes propiedades como la capacidad de polimerizarse a temperatura ambiente sin presencia de catalizador, velocidades altas de polimerización y una amplia gama de sustratos con una alta resistencia mecánica. Sin embargo, tienen baja viscosidad, por lo que en ocasiones deben ser adicionados agentes espesantes y plastificantes. Además, el acrilonitrilo butadieno es unos de los copolímeros de mayor interés, ya que con un contenido del 25  al 40% de acrilonitrilo el adhesivo presenta buena resistencia al aceite y a los hidrocarburos aromáticos, mientras que la adición de butadieno le proporciona bastante flexibilidad, la que se puede contrarrestar con pequeños porcentajes de resinas fenólicas.

Por último, las resinas de poliamida pueden encontrarse en dos tipos distintos de adhesivos, el de tipo nailon y el de versamidas, estas últimas tienen presentaciones desde sólidas hasta líquidas con bajas viscosidades y se caracterizan por tener puntos de fusión exactos y bajos, resisten a la humedad y a un ataque químico, son flexibles y compatibles con resinas epoxi o fenólicas para actuar como endurecedores. Estos adhesivos pueden ser aplicados como adhesivos termofusibles, y en ocasiones como soluciones, sin embargo, como adhesivos termofusibles presentan una sujeción rápida con uniones fuertes, resistentes y flexibles.